
El Palmar. Enero 99
Fernando Jimenez. Nuevo valor en alza

ROCHE, pequeño pero redondo. En la foto Alberto Fernandez "Quillo"

Guillermo Morillo (hijo) "Wilo", un buen surfer sobre todo con tamaño.

Alberto Fernandez, parecía una máquina de Surf. Roche
|
En Cádiz SÍ hay olas, y
olas buenísimas. El problema es la constancia, no entra tanto mar como en
el Cantábrico pero entra y cuando lo hace todos sus fondos, los de reef, los de arena y
los mixtos, están en perfecto estado esperando impacientes por dar forma a ordenadas
series, sobre todo cuando la fuerza entra del oeste o del suroeste. Una gran ventaja para
la costa occidental gadinata es la imnipresente presencia del Levante que pega biena a la
mayoría de los spots que siembran su costa, y si el Levante vieno con un poco de
componente norte mejor que mejor: Además de los archiconocidos sports como Yerbabuena, El
Palmar, Caños, etc. existen infinidad de picos semi secretos que aunque se surfean,
todavía no han saltado a la fama. No es que haya problemas de localismo, porque por el
momento no los hay, pero me pareció curioso como los mejores "secrets-spots"
permanecen bien guardados incluso entre colegas. Desde San Fernando, pasando por Rota,
Chiclana, Conil y hasta en el mismo Cádiz hay olas que sólo surfean unos pocos y no
porque sean olas mediocres (más bien todo los contrario), si no, quien sabe, por
desconocimiento o por comodidad (ya se sabe que cuando hay olas buenas la gente no
arriesga buscando nuevos spots.
Hay que señalar que dos de los spots míticos de Cádiz, Roche y Yerbabuena no están
siendo tan surfeados como antes por razones diferentes: Caños de Meca ya no rompe como
solía hacerlo pues unos vertidos de arena han alterado su fondo rocoso y el pico empieza
a romper un poco antes de lo debido, cerrando la famosa izquierda más de lo normal. En
Yerbabuena el problema son los robos que se producen en los coches, lo que obliga a
aquellos que quieran surfear sus fantásticas derechas a hacer turnos de vigilancia en los
coches (hay que dejar claro que no son surfers los que roban).
Como curiosidad, me llamaron la atención unos extraños rompientes que divisaba en la
mayoría de points que ibamos visitando. Estos rompientes están situados a unos cientos
de metros de la orilla y no conseguía adivinar a qué eran debidos, hasta que me lo
explicaron: son restos de una antigua calzada romana que recorren paralelamente la
costa desde Cádiz hasta Tarifa. Esto demuestra que el mar ha ganado terreno a la tierra.
Es muy lógico que los surfers de Cádiz estén orgullosos de su surf y que deseen que se
reconozca el potencial de sus olas pero bien pensado, tal vez no sea tan malo para ellos
que se mantengan el "topicazo" de que en Cádiz no hay olas, así estarán a
salvo de invasiones de surfers de otras partes (suele haber problemas los fines de semana
endeterminados spots como El Palmar que se ven invadidos por surfers malagueños y
sevillanos, lo que es normal pues en Málaga no entran tantas olas y en Sevilla menos).
Los que están invariablemente son los guiris windsurferos que siempre llevan
alguna tabla de surf por si el viento falla. Es bien sabido que los surfers de élite
hacen subir el nivel de los locales por lo que quizá la evolución de los surfers
gaditanos vaya algo más despacio que en otras zonas más frecuentadas por surfers
foráneos. Sin embargo dado que la época de buenas olas termina en marzo, son muchos los
gaditanos que hacen las maletas para surfear en otros lugares (Marruecos, Portugal,
Canarias, etc.). La mejor época de surfing va desde setiembre hasta marzo, despues es
raro que entre alguna buena marejada, quizá algún día aislado. Por otra parte los
mejores surfers gaditanos se desplazan cada vez con más asiduidad a las competiciones
más importantes como las pruebas de EPSA y por supuesto el Circuito Bllantine's.
Ha llovido mucho desde que a mediados de los 70, el pionero Guillermo Morillo (que sigue
disfrutando de buenas sesiones en El Palmar con su longboard) le comprara una tabla a un
moro por la cantidad de 500 pesetas. Cádiz en aquellos tiempos era una zona de paso para
los que querían ir a Canarias o a Marruecos. La gente se movía en barco pueso los
aviones no estaban al alcance de todos como ahora. Hoy día Cádiz es un magnífico
destino sobre todo teniendo en cuenta los avances técnicos que nos permiten saber con
bastante antelación y aciertos las condiciones propicias para las mejores olas.
Por no hablar de la gastronomía, el sol, la luz, la tranquilidad, etc. pero esto es la
otra historia con la que se podría escribir otro reportaje. Finalmente quiero dar las
gracias a todos los locales que me prestaron su colaboración como Wilo (hijo de Guillermo
Morillo), Kiko Casquero, Alberto Fernandez, Mario Aguilar, Manolo "Pelas", Jaime
(Tavarúa), Douglas (Hot Water), Fernando Jimenez, Angel Luis "Gelu" y Borja
Romero.
 |