
Julián Yañez en una de las secciones tuberas de ola ola.

Vista del spot |


Texto:José Mendiola
Fotos: Pablo Martínez
Ahora
que está tan de moda lo de los secrets spots, esto que voy a escribir seguro que
sorprende a muchos y espero que anime a unos cuantos. No es que quiera ver mi ola favorita
con cincuenta personas en el pico pero me gustaría que viniese más gente por aquí
(gallegos o no gallegos) porque la ola tiene mucho que ofrecer, tiene |
poderío mundial (no es de coña). Bueno, por si
quedan dudas, este artículo es una invitación a todo el mundo.
La ola comenzó a surfearse por unos australianos que estuvieron
furgoneteando la zona en los 70's y está marcada en el Surf Report de los americanos, que
lo saben de todo. Nosotros empezamos a ir en los 90's pero éramos pocos y la ola cayó en
desgracia porque era una baba (o así se veía desde fuera). A pesar de esto, a los que
nos gustan las olas grandes, seguimos yendo por ser la único opción de la zona,
exceptuando los 4 ó 5 días que entra la izquierda de Monteferro. Lo cierto es que no es
la ola más indicada para iniciarse en los bajadones pero si eres de Vigo no te queda otra
y además, el acostumbrarse a esta ola se agradece a la hora de ir fuera.
Para que esta ola rompa es necesario una marejada pequeña (no plato) y muy
ordenada y cuanto más del Norte mejor que mejor. Lo de la dirección nos volvió locos
una temporada y aún ahora es normal el ir con condiciones y que esté mal. Es bastante
caprichosa, sobre todo para los días con menos de dos
metros. Dos buenas referencias son cuanto Portugal empieza a estar pasado o cuando hay
medio metro en el Prado. El viento que mejor le va es el SE, S y el SO si es suave. En
cuanto a la marea, lo mejor es media o alta, dependiendo del tamaño.
En mi opinión, una gran ventaja de esta ola es que no necesita un mar grande para
romper como ocurre con otros olones peninsulares como El Mongol, Santa Marina o Meñakoz.
Aqui cuando hay mucho mar se prone enorme. Por decirlo de alguna manera, lo que surfeamos
y lo que veis en las fotos es la orillera de la bahía. La ola se ve
perfectamente desde la carreterera que va a la Guardia, en el municipio de Oia, conocido
por su espléndido monasterio hay una derecha oun par de ellas incluso, pero lo que nos
interesa ahora es la izquierda que está al otro lado y para verla bien lo mejor es
aparcar enfrente de la fuente que tiene el agua más rica del mundo y bajar por un camino
hasta un pradito y allí verla un buen rato. La ola rompe mucho mas lejos de lo que parece
y lo que más llama la atención es una roca con forma de bobón que está al final de la
ola. Es muy aparatosa pero de momento nadie se ha pegado contra ella. Si te decides a
entrar, baja con cuidado pues al llegar a la orilla algunos pedrolos tienen verdín y
resbalan, así que mira bien por donde pisas. Hasta allí llegan las espumas que han
perdido su fuerza por causas de una corriente lateral que tendrás que usar para entrar.
Un saltito y ya estás de camino. Al ir llegando al bombón y darte cuenta de que has
remado más de lo que pensabas, una serie puede hacer que te replantees el baño. Es
importante en todo momento bordear esta roca siempre por el exterior porque hay mucha
profundidad y no rompe la ola. |

José Mendiola, autor del reportaje, en uno de los días buenos de la ola.
Una vez en el pico,
lo de siempre, tantear un par de series y a buscar la posición, cosa difícil porque la
ola se gira mucho hacia la roca y parece que te va a caer encima, pero no, aguanta. Las
pequeñas rompen encima de la roca y para cogerlas hay que estar situado por el brazo que
avanza bastante rápido. En éstas, es donde realmente hay que tener cuidado pues el
labio cae en seco. Esto suele ser mas acusado con mareas de coeficiente alto y mar escaso
para el pico de atrás. Esos días se levanta un paredón increíble que aguanta hasta dar
un tubazo grosero e impracticable (para nosotros, claro). Aquí se pueden hacer bajadas
muy intensas, luego la ola se queda o va dando una pred un poco extraña (de pufo).Cuando
más se puede disfrutar es cuando está de más de dos metros ya que rompe un poco más
atrás y es más fácil de bajar aunque más difícil de estar colocado. La bajada con
tabla grande es bastante asequible. Si no tienes tabla, lo mejor es que te olvides de este
pico. La pared acostumbra a tener alguna rugosidad ya esto si le sumas la velocidad a la
que sales,el resultado con tabla pequeña suele ser un boto muy espectacular, pero
desagradable.
T ras el bottom turn te encuentras con una
sección no muy larga que se va deshaciendo y conforme se acerca al bombón, pierde un
poco de tamaño y empieza a coger caña. Al principio corta un poco ver la roca de frente
(no debajo) pero lo mejor es acercarte a ella y esquivarla por debajo. En esta zona pueden
salir secciones buenísimas de tubo o babosas o cerronas depende de cada ola, no del día.
Lo importante es que aquí llegas con velocidad y con la ola contraolada por lo que esta
roca no presenta problemas para esquivarla (a no ser que esté de cuatro metros que la ola
pasa justo por encima pero de momento tan grande no entramos). Para volver al pico,
siempre bordeando la roca. En esta zona es donde se han roto más tablas. S estáis en el
pico y entra una serie, para escapar lo mejor es remar en dirección al monasterio
(rezando si veis que es muy grande). La ola tiene poco brazo por lo que el escape lateral
es siempre la mejor opción. Si caéis en la bajada, la corriente os sacará de la zona de
impacto en un par de olas pero éstas serán chunguisimas. Luego entre espuma y espuma,
remar fuerte hacia el canal porque hay una roca que divide la corriente y el irte para el
otro lado puede ser peligroso. Para salir del agua, no lo intentéis por donde habéis
entrado ya que tendríais que remar como perros contra corriente. Lo mejor es coger la
espuma y controlar que la corriente no os lleve muy de lado. No puedo terminar sin hacer
mención especial a David y Domingo, dos hermanos que viven aquí y aprendieron a surfear
en este spot lo cual es todo un mérito. Estos chicos hacen lo que sea con tal de escapar
del infierno de Prado. Lo cierto es que cada vez somos más los que nos dejamos caer por
allí pero creo que esta ola no llegará a masificarse nunca. Asi que a lo dicho, a ver si
alguier se afila y empieza a ser más popular esta ola. ¡Se lo merece!. |