LA VERDAD ESTÁ
AHÍ FUERA
Texto: José Pellón
nº 52 - 98
surfer rule
..ORACION:
Se acabó el verano, las moscas y los domingueros, se acabaron las marujas, colchonetas y pareos.
Un año más quedamos los de siempre, los surfers y los corcheros, danos Señor buenas olas, y que Pelín nos deje coger alguna, coño!
 

Está claro que por esas playas de Dios o del diable circulan tíos con tablas de surf y surfers que, aunque pueda parecer lo mismo, todos sabéis que no lo es. Las diferencias saltan a la vista. Pero no es éste el tema del que me gustaría hablar en esta ocasión. De modo que al grano (de arena):

Existen miles, quizás millones de tios con tablas y surfers en todo el mundo, y lamayoría jamás verán su foto en ninguna revista especializada. Surfers que no ocupan ningún puesto en clasificación alguna. Surfers que s lo montan de camareros, abogados, mecánicos o pintores de brocha gorda, pero que siempre encuentran un hueco para escapar a la playa y pegarse un baño. Surfers y tíos con tablas que creen encontrar en el surf una vía hacia su autoafirmación, una huída hacia la felicidad transitoria que se desvanecerá nada más regresen de nuevo al trabajo y se les seque el pelo. Surfeers y tíos con tablas que practican un surf casi onanista, como si cada ola les condujese directamente a su Nirvana particular.
Conozco tíos con tablas y tambien surfers que ignoran quién es el tal Slater. Tampoco saben nada de EPSA o WQS. Si lo meditamos detenidamente: ¿para qué diablos necesitan saberlo?.Todavía tenemos fresa en la memoria la estanciade los pros en Francia. Todos hemos tenido el privilegio de contemplar, muertos de envidia que Slater es mucho Slater a pesar de que ya le vengan pisando los talones. Siempre es el hombre a batir. Y es que este californiano ex-vigilante de la playa, aglutina en torno a sus girazos de otra galaxia, a cientos de fotógrafos, cámaras de televisión y fans llegados de la última playa del planeta.

Cuando presencio un acontecimiento de esa magnitud, me gusta tambien fijarne en los detalles "menores", qué cara tenía la gente mientras Kelly cogía tubos imposibles, cómo eran los gritos de admiración de sus incondicionales, a qué huelen las zonas atestadas de surfistas foráneos o qué se cuece en los boxes. Y realmente admiro a esos chicos que se pasan dos semanas a bocatas para ver a su ídolo. Dos semanas que saben a poco, aún después de mal dormir sobre los asientos de sus coches, un estrecho espacio que además hay que compartir con mochilas y tablas de surf.Tony Killazo es un surfer muy conocido, en su casa a la hora de comer. Cuando llega setiembre le pide una semanita de "vacances" al jefe y se pira por ahí a vivir su segunda vida. Siete días ¡siete! en los que Tony se olvida del olor a fritangas de la hamburguesería y cambia el puto delantal por una camisa floreada que le costó casi quince mil pelas .Kelly Slater. foto: B.Testemale
Hay surfers que ignorar quién es Slater y su surf extraterrestre.
Kelly Slater. foto: B.Testemale
El tipo llega a Hossegor en plan "gallo", aparca el furgo en pleno mogollón y se mezcla con los milesde surfers, las tías buenas y tantos extravagantes como acuden a un evento similar. Sentado en laarena, un poco más tranquilo depués del impacto inicial. Tony observa como Slater apabulla a sus rivales y se pregunta qué pensarán aquellos 44 millonesde pringadetes como él, un "cogeolas del montón", sin una puñetera foto que pegan en el albúm. Pero Tony es realista y se responde a sí mismo: ¿qué cojones van a pensar si ni siquiera saben que existo?. Tony Killazo ignora que, en un momento dado, Kelly Slater giró la vista hacia la playa para fijarse en aquella marabunta que, en estado de trance, seguía su repertorio de maniobras espeluznantes. Y otra cosa que Tony ignora, y nadie sabrá jamás, es que Kelly (que es humano) sacudió la cabeza y dijo admirativamente:
"Gracias a esos chalados, venidos desde Dios sabe dónde, tiene sentido este circo. Sí, puede que la VERDAD esté ahí fuera".

(c) Agustín Muniain - SURFER RULE 1998