BZ 2000. La Visión del Futuro. WAIMEA SHOREBREAK Texto: Jon Beunza
Fotos: Ch.Van Lennep
nº 40 - 96
surfer rule


Un tubo perfecto, una pared vertical......todo muy bonito pero algo que no refleja en realidad de lo que es capaz esta "fiera" sin domar.
..UNA DE CAL, Y OTRA DE ARENA

No han pasado 10 año desde que la gente comenzó a tomarse en serio lo de entrar en Waimea Shorebreak, y la reputación, miedo y respeto que genera el mero hecho de oir este nombre ha alcanzado unos límites insospechados. Los fundamentos de todo deporte se basan en la diversión, pero ésto es algo que muchas veces queda cuestionado al enfrentarse a esta potente orillera. Es una ola muy difícil y en muchas ocasiones en una sesión los bodyboarders parecen centrarse más en sobrevivir en ella que en disfrutar con ella

Muchas sesiones se limitan a verticales e incluso a aéreos take-offs antes de verte engullido por una descomunal y agresiva masa de agua; pero hay días en los que la "generosidad" de la ola puede permitirte entrar en un tubo de unas dimensiones y fuerza tales como para provocarte la mayor secreción de adrenalina que hayas tenido núnca.En definitiva, una ola casi imposible y caprichosa pero con unas connotaciones de poder y riesgo que la hacen irresistible a todo bodyboarder.
La fuerza con la que sale despedido el labio de la ola es todo un derroche de energía y poder.
Los fotógrados siempre están pendientes de las características del swell por si este monstruo se deja coger. En caso afirmativo, la presencia de un nutrido kamikazes estará asegurada casi tanto como la espectacularidad de las imagenes que conseguirán. Que queda claro, coger olas perfectas es casi un imposible en el shorebreak de Waimea pero las connotaciones y sensaciones aterradoras que produce el simple hecho de verla romper es algo que impacta directamente en la voluntad de los bodyboarders y les proporciona una ocasión inmejorable para ponerse a prueba uno mismo y saber dónde tiene sus límite.
Siempre hemos comentado que los shorebreaks son una mina para los bodyboarders. Olas al límite, velocidad, riesgo..... todo lo que uno necesita para ponerse a prueba y de todos,
el de Waimea es el rey.

UNA DE CAL

El sudáfricano Douglas Cockwell se lanza al vacío, desciende por el aire y es capaz de controlar un bottom casi imposible y al comprobar que el inevitable tubo que forma la ola puede tener una vía de salida se acopla con decisión a la pared de la ola. El objetivo está cumplido, conseguir ésto en Waimea Shorebreak es todo un éxito. La siguiente foto puedes ampliarla.

UNA DE ARENA

Mat Allen es uno de los bodyboarders que goza de más fama en el Waimea Shorebreak. Los que le conocen saben que lo que más le atrae es el placer del riesgo y que si no hay olas potentes, tuberas..... en resumidas cuentas, con alicientes, será difícil verle en el agua. Aquí, como buen conocedor de la ola, no duda en lanzarse al vertical take-off pero en el momento que comprueba como empieza a plegarse la ola sabe que sus segundos en ella están contados y lo mejor que puede hacer es prepararse la caída. Otra vez será, y si la sensación conseguida no ha sido lo placentera que hubiera sido con un tubo, sí que lo ha sido igual o más fuerte. Esta última puedes ampluiarla

(c) Agustín Muniain - SURFER RULE 1998